No es que mi vida sea el mar, ese, dónde naufragan los piratas perdidos en el triángulo de las bermudas.
No es que mi vida sea la montaña que desaparece bajo bosques inmensos de pensamientos y razones que abundan en mí mente para alimentar mis actos.
No es que mi vida sea el inmenso coelo lleno de estrellas dónde la que más brilla eres tú.
No es que mi vida sea un sinvivir con más o menos sentido según la hora, minuto o segundo de mí tiempo.
No es que todo sea todo y nada sea nada, no es que tú eres tú, sino qie tú y yo somos un precioso nosotros.
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