domingo, 30 de octubre de 2016

A veces ignoro...

Es muy molesto, es muy difícil y hay demasiadas veces en las que pienso que no es correcto. Hay demasiadas veces en las que sufro por ser como soy, por ser una romántica empedernida que lucha por ser cínica con la realidad, por ser cínica con las personas, con la vida, con todo.
A veces ignoro por completo la importancia que tiene pensar en uno mismo primero.
A veces ignoro como la vida me hace cómo soy.
A veces ignoro, que la realidad es demasiado complicado para soportarla.
A veces, ignoro, que todo sería más fácil si desde un inicio hubiera renunciado a todo y me hubiera quedado en la nada.
A veces, todo es demasiado complicado para sobrellevarlo siendo feliz, para no llorar en cada esquina, para comprender la realidad, para tener responsabilidades y para estar cerca de todo y a la vez, tan lejos del mundo.
A veces, sólo a veces, te lo prometo, a veces, sólo me engaño a mí misma mientras pienso en ti.

Es difícil...

Es difícil mantener la compostura cuándo todo cambia, las paredes se derrumban, los corazones se rompen y llega la oscuridad. 
Por eso, como modo de vida es necesario buscar una ruta de escape de la vida cotidiana para escapar y llegar a otro mundo dónde todo sea nuevo y nada sea real.

jueves, 27 de octubre de 2016

Y sí sólo fuera...

Y sí sólo fuera una noche la que me quedara? Y sí sólo fueran unas horas las que tuviera para quedarme en la tierra? 
No se lo que haría con ellas pero sé que las pasaría contigo. No me apetecería pasarlas con nadie más. No porque no quiera a otras personas sino porque contigo es diferente. 
Contigo es tan distinto que a veces me pregunto si es real. Eso me preocupa porque no sé qué haré entonces cuando me faltes. No se que haré entonces cuando me quede sola. 
Así que la pregunta es, ignorarías un sentimiento así o lo dejarías seguir junto a ti eternamente? 
No se la respuesta a esa pregunta, sólo sé que no querría perder ese tiempo contigo nunca.

miércoles, 26 de octubre de 2016

El amor no existe

Cuando somos pequeños nos enseñan películas donde el amor surge a primera vista, donde es más fácil amar incondicionalmente que cualquier otra cosa. 
Pero no es verdad, el amor no es real, el amor es una subclase de la atracción en la que hay algo común y se puede convivir. 
Pero en la vida no amas, no quieres a nadie, no puedes creerte el amor de los demás, ni el amor de tus propios padres es real. 
Llega un día en que lo ves, ves morir ese vínculo, esa unión de los dos y lo que acabad haciendo es o aguantar o desistir. Y que fácil es desistir cuando hay otras opciones y tu de mientras puedes mantener tu vida. 
Qué fácil es callar y ser cobarde con el amor. Con el cariño. Con el respeto. Con la familia. Con todo.
Y al final, cuando ya te das cuenta que es demasiado tarde, te toca pensar o actuar en relación a la vida, a lo que quieres, a lo que vas a hacer. Pero debes tener muy claras las consecuencias. 

Me gustaría...

Se te rompe el alma, lo hace y no se te reestructura nunca. Y duele. Pero no duele sólo un segundo sino para siempre. Es complicado. Sanar cuesta y cuando es en cuestiones que llegan al alma aún más. Ojalá todo fuera más fácil. 
Una vida más fácil.
Un aprendizaje más fácil.
Un todo más fácil.
Pero cuidado con el punto de facilidad justo para no arruinar la vida. 
No me gusta que se rompan las vidas, las personas, las almas... Es complicado porque son cosas que pasan y duelen y perduran.
No existe cura alguna más que el tiempo, que el perdón, que la sabiduría; la propia vida en si.
A mí me gustaría encontrar una cura para ello, aunque fuera costoso el trabajo porque entonces se obtendría un buen resultado.

martes, 25 de octubre de 2016

Sólo sé...

Se cómo la luna, inténtalo, busca la fuerza en tu interior para ser cómo ella. Para brillar cómo ella. Para hacerlo cuando todo lo demás esté oscuro. Cuando parezca que te va a consumir. Cuando sepas que vas a empezar a desaparecer y luego volver a crecer páralo y quédate brillando. Inténtalo. Lo máximo posible. Créeme e inténtalo porque tú mismo sabes que puedes. Aunque lo hayas intentado mil veces y te hayas fundido con la oscuridad otras mil; vuelve a intentarlo. No será la última vez pero será bueno. Tu interior lo sabe. Tú lo sabes. Porque por mucha oscuridad que te rodee siempre habrá un ápice de luz, y por pequeño que sea será la visión que te dirá que puedes seguir brillando y luchando contra la oscuridad.

lunes, 24 de octubre de 2016

Se busca...

Aunque esta sea la primera entrada que veáis en el blog no significa que todos mis textos sean así. Dicho esto espero que paséis un buen día y os dejo con la reflexión.

Se busca: hombre apasionado de la vida, con ganas de vivir, soñar y reír. Se busca hombre no niño pero con algún rasgo infantil. Se busca valiente, emprendedor, vividor y aventurero. Se busca hombre apasionado de las cosas que le gustan, que quiera compartirlas, que quiera aprender de lo que me guste a mí. Que yo sea un poco y un todo de su vida pero sin olvidar que no sea lo único de ella. Que me haga vivir, que me haga reír, que me haga sentirme viva incluso a veces llorar. Que me abrace por las noches y me bese por las mañanas. Se busca hombre que esté ahí a las buenas y a las malas igual que yo lo estaré por él. Se busca hombre a la altura de la luna pero con un corazón de universo sideral. Se busca hombre que sepa dar lo que el mismo busca para él. Que comparta su vida conmigo, que disfrute de ella, que quiera más y más cada día. Que sepa cocinar o que tenga ganas de aprender conmigo, que me sorprenda, que me ilusione, que me derrita por dentro como si fuera fuego y yo de cera. Busco al príncipe que una vez se convirtió en rana y no se ha transformado con mil besos a príncipe de nuevo pero sí con el mio.
Busco a un hombre que me quiera, que lo haga de verdad, que me tolere y me respete, que me aguante, que sepa que lo que más necesito en una vida es un abrazo, que no me suelte nunca. Busco un hombre que me llene el vacío de dentro, que me haga volver a creer en el amor, en la vida, en la esperanza... Busco un hombre con quien compartir mi vida, cada faceta de ella, con el que pueda bailar, beber, dormir, besarme, hacer el amor, soñar, brillar, ser mejor persona, aprender, volar...
Busco a un hombre que no se le caigan los anillos por hacer cosas por los demás, que sea capaz de confiar plenamente en mí igual que yo en él, que me pida consejo y ayuda si lo necesita, que sepa que yo podré hacer lo mismo con él. Que cada vez que necesite hablar esté ahí, que cada vez que necesite llorar esté ahí, que cada vez que necesite reír esté ahí, que cada vez que necesite que haga de mi mundo algo mejor sepa que estará ahí. Busco un hombre que comprenda y ame mi locura, que se enamore de mi sonrisa y que se pierda en mis ojos.
Busco a un hombre con el que escribir un libro de recuerdos, inundarlo de fotografías y recordarlo como si fuera el inicio de la vida más feliz.
Busco algo que se que no existe, algo que seguramente no encontraré nunca; busco y sigo buscando algo demasiado irreal.

Algo sobre mí...

Me llamo Miriam pero la gente que me conoce me llama Miri, tengo 20 años y me encanta escribir. Normalmente suelo subir mis textos a Instagram (@miriidc) debajo de mis fotos, otras simplemente los anoto en las notas del móvil o en mi libreta.
Quiero intentar mantener vivo este blog con ellos para poder compartir con más personas esas lineas tan personales.
Habrá textos sobre mí, reflexiones, aspiraciones, textos motivadores... bueno si os quedáis ya lo veréis. Yo simplemente os animo a comprobarlo.