sábado, 24 de diciembre de 2016
En el espacio sideral...
Si fueras capaz de convencerme te esperaría toda la eternidad, pero te consumes y llega el gran momento, a la sombra de tus pestañas se contagia el silencio, es una lluvia sideral dónde todo aparece y desaparece. No sé cómo agradecerlo, lo noto en mi pecho, tambores y trompetas, el himno de los nervios, la versión en directo. Y, con un hilo de voz, cansada de un gran viaje en el espacio persiguiendo a Perseide. Quiero que conozcas la verdad sobre los días impares, nunca son del todo iguales. No comprendo nada, sigo la ruta de lo inexplicable. Será que la señal no me ha llegado bien, tendré que confiar en los satélites que giran alrededor de ti, quiero que conozcas la verdad sobre los días impares. Tus pequeñas dudas podrían volverse gigantes y acabar siendo polvo de estrellas en mi pecho. -Mix de letras de Carlos Sadness
jueves, 15 de diciembre de 2016
Reflexiones en un ferrocarril...
A veces en los momentos más inesperados conoces a personas que te cambian la vida, que te hacen volver a ser la tú de hace 3 años, esa chica joven con ganas de vivir la vida, de crecer, de curtirse entre libros e ilusiones, esa que era capaz de amar o de intentarlo almenos.
En ese momento no sabía lo duros que iban a ser estos tiempos, la cruda realidad, las necesidades y locuras ocultas de las personas, las manías, las formas de querer... Digamos que sí, era una ingenua que no sabía dónde se metía. Nada salió bien. En realidad salieron bien algunas cosas pero nada al 100% así que esa joven yo del pasado sólo consiguió crecer (supuestamente lo que quería) pero a base de golpes, de deseos frustrados, de decepciones...
Ahora, en la actualidad he aprendido pero sin lo que supuestamente quería.
Es entonces cuando una anciana de 86 años me dice "ya verás como vas a encontrar a alguien con la que estés cómoda y quieras compartir la vida" y no lo sé, ya no sé si voy a ser capaz vistos mis fracasos anteriores de hacerlo.
Así que, que dura es la vida y que desesperantes lad reflexiones.
sábado, 3 de diciembre de 2016
Yo...
A veces tengo miedo del tiempo, de cuanto van a durar las palabras flotando en él. Lo peor, es cuando me pongo a pensar en cuanto van a tardar en irse de mi mente los recuerdos.
Entonces lo veo, me miro en el espejo y lo sé, mucho. En ese momento, dejo que mi propio espejismo ocupe mi lugar y viva por mí hasta poder volver a hacerlo yo.
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