jueves, 26 de enero de 2017

Profundidad...

Eres tú y soy yo, es el ritmo de las palabras el que nos mueve en la misma dirección. Es ese río de sentimientos y pensamientos el que nos guía por la senda hacia la sabiduría, hacia la realidad, hacia lo que de verdad debe importarnos.
Esa senda es complicada, es lo suficientemente resbaladiza como para caer al primer paso. Yo lo hice. Resbalé. Lo hice hasta tal punto que sigo esperando algo que sé que no debo esperar, lo hice tanto hasta tal punto que escondo el dolor tras una sonrisa y conversaciones banales todos los días. Lo hice, lo he hecho y sé que lo volveré a hacer.
La pregunta es como arreglarlo, o más bien, cómo arreglarme.
Estoy destrozada hasta tal punto que creo que ya no puedo encontrar las piezas que encajen para volver a juntarme.
Simplemente vivo al día, al momento, vivo con la esperanza de mantenerme firme y no derrumbarme a pedazos cada mañana. Quiero seguir intentándolo pero sólo porque sé que necesito seguir adelante.

Yo misma...

Es triste, es duro, es difícil, lo es cuando todo acaba de repente, cuando todo acaba sin que tu puedas darte cuenta y protegerte ante ese final.
No es que acabe realmente pero no te lo esperas, empieza con algo o alguien y evoluciona, lo hace hasta tal punto que no puede sostenerse más y acaba derrumbándose. Yo hago lo mismo. Muchas mañanas, demasiadas tardes, infinitas noches. Caigo, me derrumbo entre las sabanas y espero que el día acabe, que ese momento se desvanezca como la luz del sol tras las montañas.
A veces me cuesta desprenderme de mis pensamientos en ese punto pero soy de las que cree que no hay nada peor que desconectar del todo. No creo que las personas seamos capaces de hacerlo o al menos, no del todo. No lo considero adecuado para nosotros, no se si me explico pero si abandonas tus vivencias, abandonas tu vida y al final, te acabas abandonando a ti. Sé que los recuerdos duelen, lo se demasiado, lo noto demasiado cada mañana y en cada momento pero vivo con ello.
Es algo difícil el pensar y el tener que vivir con ello pero en el fondo me hace más fuerte, más independiente, más yo y menos niña de mis recuerdos pasados.
Este último año ha sido duro, de hecho podríamos decir que ya van dos pero estoy aprendiendo, estoy viviendo de otras formas que jamás pensé que viviría, haciendo cosas que no pensé que querría hacer voluntariamente y disfrutando de los pequeños momentos.
Supongo que en eso debemos basar nuestra vida, en los pequeños momentos que no dejan que los invada el resto de oscuridad que nos consume a nosotros mismos.
Supongo que algún día dejaré de ser medio cínica y medio optimista y volveré a ser simplemente yo, a querer, a dejarme querer, a no tener miedo, a exponerme al mundo, a vivir más... pero ahora no puedo, sé que no soy capaz.
Tengo miedo. Yo lo sé y poca gente creo que se haya dado cuenta. Lo tengo de tantas cosas que quiero huir, hacerlo muy muy lejos, tanto que pueda dejarme aquí e irme sin mi misma. Hacerlo, para poder empezar a vivir.

domingo, 22 de enero de 2017

Piensa en ello...

En días cómo hoy me gusta ser diferente, me gusta ser yo misma y es una sensación agradable. Muchas veces nos sentimos extraños en el interior de un cuerpo que no nos pertenece, un cuerpo corrompido por la sociedad, por el estigma y por las ganas de querer encajar. Es por eso que muchas veces pienso en cuál es la razón de que sólo algunos sean perfectos y no lo seamos todos. 
Yo creo que en el fondo yo lo sé y todos lo sabemos pero hay un problema, nos estamos corrompiendo también por dentro. Tenemos la necesidad absurda de agradar a la gente, de oír comentarios como "si se arregla y se pone un vestido y unos tacones ya verás cómo liga, mientras no abra la boca todo irá bien"... Sí, por si alguien se lo pregunta esa frase la oí de la boca de alguien hace dos días en el autobús. En ese momento pensé en que sentido tenía eso, en que no era verdad, por un lado porque puedes enamorar a alguien sin arreglarte y por otra, porque aunque haya gente que no tenga mucha conversación no significa que no encuentre alguien con quién compartir aficiones, risas y miles de historias por lo que quiero que la gente piense, que lo haga profundamente y luego él mismo decida.
Tenemos que tener la capacidad para decidir que hacer, cómo hacerlo, cómo ser y sobretodo, que nos de igual la reacción de los demás porque ser la excepción y no la regla es algo difícil de ser por lo que valdrá más la pena que ser un clon del resto de la sociedad. 

sábado, 7 de enero de 2017

Escribiendo(nos)...

Estoy allí mirando, mirandonos, estoy encima de algo y no sé qué es.
La negrura inunda todo y lo vuelve abismo, todo, salvo ellos. Están ahí muertos de risa y de miedo. 
Pero que es el miedo cuándo vas a la deriva una y mil veces, que es el miedo cuando el más grande es el que tengo yo a perderte a ti.
Estoy escribiendo esto y me digo a mi misma que irá bien, que dejare de escribir en la oscuridad para que entren los rayos de luz con el alba.
Estoy escribiendo esto pero a la vez, escribo en mi mente, escribo, esa historia que ya sólo existe en mi mente y no sé si sucederá jamás.
Yo sólo quiero que todo sea fácil, que dejes de ser mi antídoto pasajero a ser mi adición, cómo lo son la croquetas, la playa, las puestas de sol, las salidas... Quiero saber si todo lo qe estoy haciendo vale la pena, sirve de algo... Quiero saber si algún día te darás cuenta de que ellos dos somos nosotros y no estaremos más en la negra noche, escondidos, cómo en los sueños que no acaban nunca.